miércoles, 10 de octubre de 2012

LA MAYOR ESTAFA AL ESTADO ARGENTINO


Para hablar de la mayor estafa al Estado argentino hay que situarse en la última y nunca olvidada dictadura militar, denominada oficialmente Proceso de Reorganización Nacional, pero recordada por el pueblo argentino como el mayor y el más brutal genocidio de la historia de nuestro país.


Mucho se habla y se ha hablado de las consecuencias a nivel social y político que dejo la dictadura, pero mucho no se habla acerca del modelo económico y las medidas perjudiciales en este aspecto que la dictadura adopto por aquellos años, algo que es de suma importancia sobre todo teniendo en cuenta que la población entera ha pagado las duras consecuencias allá por diciembre de 2001 con el colapso total de un modelo económico que comenzó en 1976.

En este artículo nos vamos a detener particularmente en una medida que fue tomada en el año 1982 y que fue una literal estafa al estado argentino: La estatización de la deuda privada.
Cuando nos referimos a “la estatización de la deuda privada” estamos hablando de deudas que mantenían las principales empresas privadas y grupos empresarios del país con organismos internacionales y entidades financieras, que luego en el año 1982 fueron transferidas al estado, es decir, a todos los argentinos, la deuda privada de cada empresa paso entonces a formar parte de la deuda externa pública.


CONTEXTO NACIONAL Y MUNDIAL

En el ámbito global, Guerra Fría mediante, se empezaba a gestar, sobre todo en occidente, un proceso de cambio radical en los sistemas económicos y sociales. Los países del bloque capitalista liderados por EEUU, cuyo presidente era Ronald Reagan, y Gran Bretaña con Margaret Thatcher como primera ministra, comenzaban a abandonar el estado de bienestar y daban comienzo un proceso neoliberal con mucho fuerza en ambos países y sobre todo en America Latina.
El gobierno de la dictadura militar que duro desde  1976 hasta 1983 desembarcó en el poder con el objetivo de poner en marcha el plan neoliberal. Así como fue en nuestro país, sucedió de la misma manera en toda la región, se instalaron dictaduras en toda Latinoamérica.
Los primeros objetivos de la dictadura en nuestro país eran claros, eliminar cualquier símbolo de sentimiento nacionalista, y aniquilar el pensamiento socialista. Una vez cumplida la primer parte del plan sería más fácil instalar el modelo por el cual irrumpieron en el poder: El Neoliberalismo.
El neoliberalismo en nuestro país se basó en una brutal apertura de los mercados, masivas importaciones de productos industrializados y la venta de empresas de servicios propiedad del Estado nacional a empresas privadas. En cuanto a lo social, la principal característica del modelo neoliberal es la  individualidad de las personas, separando a ésta de valores culturales y nacionales. Es necesario para llevar a cabo un sistema así que haya una sociedad vacía, desesperanzada, poco instruida, y un manejo de la información que maneje a las masas.



RECUERDOS DEL 2001

Muchas personas que acudieron a las jornadas del 19 y 20 de diciembre de 2001 se manifestaban en contra del modelo que había llevado a la Argentina a presentar índices económicos y sociales lamentables, los peores de su historia, pero no muchos sabían ni saben hoy en día como se llego a tal situación. Las palabras DEUDA EXTERNA, por esos años hubiesen sido hashtag todos los días, se hablaba del tema como se habla hoy de correo electrónico o de facebook, pero muy pocos conocían el origen y el crecimiento de la deuda que nos llevo al default y a soportar que organismos como el FMI vengan al país a “ofrecer” formas de pago recortando salarios y presupuestos educativos.
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LA ESTATIZACION DE LA DEUDA PRIVADA EN 1982

En el año 1976 la deuda externa argentina ascendía aproximadamente a  los 22 mil millones de dólares, finalizado el gobierno militar en 1983 nuestro país debía 45.100 millones de dólares, esto quiere decir que en el lapso de los 7 años que duro la dictadura la deuda externa aumentó más de un 100%.
Para encontrar la causa a semejante consecuencia hay que situarse en la nefasta e inolvidable fecha del el 2 de julio de 1982, día que Domingo Felipe Cavallo asumió la presidencia del Banco Central y como vicepresidente fue designado Rodolfo Clutterbuck, dueño de la empresa Alpargatas SA
Cavallo como presidente del Banco central tuvo la brillante idea de transferir la deuda privada al Estado Nacional, que se hizo de la siguiente manera.

El país pasaba por un proceso de devaluación continuo del peso argentino con respecto al dólar, desde el Banco central se impulso la medida “seguro de cambio” que consistía en que el Estado le  garantizaba a las empresas endeudadas en el momento de pagar deudas, el otorgamiento de dólares al mismo precio que el crédito había sido contraído, cabe destacar que el tipo de cambio en ese entonces aumentó diez veces en un año, con lo cual el Banco Central le cobró a los privados en pesos y a la tasa inicial, lo que produjo un descomunal subsidio estatal para los deudores externos privados.
Mientras el Estado pagaba el dólar a su precio real, las empresas lo compraban a un precio muchas veces inferior. Los documentos de la época marcan que el estado licuó deudas de empresas privadas por la suma de 23 mil millones de dólares.

La explicación didáctica es así: El Estado le aseguraba a las empresas privadas endeudadas en dólares comprar un dólar más barato. Si esa moneda valía 100  y el Banco Central se lo vendía a los endeudados a 50, ¿quién pagaba la diferencia? El Estado.
Ya en democracia en el año 1984 una junta investigadora llevada a cabo por el presidente del Banco central, Enrique García Vázquez, que hizo una auditoria de las maniobras de la entidad durante la dictadura se encontró con otro tipo de maniobras.
La gran mayoría de los créditos tomados en el exterior por estas empresas privadas, eran en realidad autopréstamos.
Otra de las cosas que salió a la luz, luego de la auditoria de 1984, fue que muchos de los créditos contraídos por los privados no fueron destinados a la inversión de sus empresas en el país, sino que fueron girados a paraísos fiscales, dinero que nunca entro al país por el que el Estado tuvo que hacerse cargo.
En el listado de compañías favorecidas aparecen algunas asociadas a la Fundación Mediterránea, un think tank liberal nacido al calor del menemismo, que tuvo a Cavallo entre sus fundadores. Algunas de esas firmas son Alto Paraná SA, Sevel, Astra, Pérez Companc, Banco Galicia, Banco Francés, Grupo SADE, IBM, Industrias Metalúrgicas Pescarmona, Banco Supervielle y Fiat. A fines del ’83, estas once corporaciones sumaban un total de 1779 millones de dólares de deuda.

Al Estado, es decir a todos nosotros, esta licuación de pasivos le costo unos 23 mil millones de dólares.
Por ejemplo, Al Grupo Macri se le licuaron deudas por 600 millones de dólares en calidad de sus empresas Socma ($148.500.000) , Fiat-Sevel ($170.500.000)  Sideco ($61.000.000) y Fate ($225.500.000) ésta en sociedad con el Grupo Madanes, socios también en Aluar. La empresa holandesa NACAP licuó deudas por $1.340.000.000 de su empresa Cogasco SA. Acindar SA de Alfredo Martínez de Hoz $649.000.000, el Grupo Bridas $238.000.000 de Bridas SA, cementera Loma Negra de Fortabat $69.000.000. Celulosa Argentina SA $ 836.000.000, son algunas de las empresas y grupos empresarios que integran la lista de beneficiados a costa del Estado argentino durante la dictadura.

EMPRESAS BENEFICIADAS A COSTA DEL ESTADO ARGENTINO
EMPRESA
 DEUDA EN U$$
Cogasco SA
1.348.000.000
Autopistas Urbanas SA
951.000.000
Celulosa Argentina SA
836.000.000
Acindar SA
649.000.000
Banco Río
520.000.000
Alto Paraná SA
425.000.000
Banco de Italia
388.000.000
Banco de Galicia
293.000.000
Bridas SA
238.000.000
Alpargatas SA
228.000.000
City Bank
213.000.000
Cia Naviera Pérez Companc
211.000.000
Dalmine Siderca
186.000.000
Banco Francés
184.000.000
Papel De Tucumán
176.000.000
Juan Minetti SA
173.000.000
Banco Mercantil
167.000.000
Aluar SA
163.000.000
Banco Ganadero
157.000.000
Celulosa Puerto Piray
156.000.000
Banco Crédito Argentino
153.000.000
Banco Comercial del Norte
137.000.000
Banco de Londres
135.000.000
Banco Torquinst
134.000.000
Banco Español
134.000.000
Sade SA
125.000.000
Sevel
124.000.000
Banco de Quilmes
123.000.000
Parques Interama
119.000.000
CIA de Perforaciones Río Colorado
119.000.000
Swift Armour
115.000.000
IBM
109.000.000
Banco Sudameris
107.000.000
First National Bank Of Boston
103.000.000
Astra A Evangelista SA
103.000.000
Mercedes Benz
92.000.000
Banco De Crédito Rural
92.000.000
Deutsche Bank
90.000.000
Industrias Metalúrgicas Pescarmona
89.000.000
Banco Roberts
89.000.000
Banco General de Negocios
87.000.000
Alianza Naviera Argentina
82.000.000
Propulsora Siderúrgica
81.000.000
Ford
80.000.000
Astilleros Alianza SA de Construc.
80.000.000
Masuh SA
80.000.000
Continental Illinois National Bank
76.000.000
Banco Shaw
73.000.000
Pirelli
70.000.000
Deere and Company
69.000.000
Cemento Noa
67.000.000
Banco Supervielle
65.000.000
Alimentaria San Luis
65.000.000
Loma Negra
62.000.000
Selva Oil Incorporated
61.000.000
Macrosa
61.000.000
Sideco Argentina
61.000.000
Chase Manhattan Bank
61.000.000
Bank Of America
59.000.000
Astra CIA Argentina de Petróleo
59.000.000
Deminex Argentina
57.000.000
Industrias Pirelli
56.000.000
Esso 55 La Penice S A
53.000.000
Manufactures Hanover Trust
53.000.000
Petroquímica Comodoro Rivadavia
52.000.000
CIA General Fabril Financiera
52.000.000
Panedile Argentina
51.000.000
Fiat
51.000.000
Banco Pcia. de Buenos Aires
50.000.000
Otros
11.116.000.000
Total
23.000.000.000


  















































































Muchas personas piensan que hay que olvidarse de la dictadura, que fue algo que pasó hace 36 años. La realidad indica que es un capitulo difícil de cerrar siempre y cuando no paguen los culpables del saqueo que le hicieron a la nación.
Muchas de estas empresas que fueron cómplices de la dictadura a cambio de la condonación de su deuda son hoy grandes grupos económicos, su crecimiento fue a costa de la pobreza y la miseria de millones de argentinos que soportaron las consecuencias durante toda la década del 90 hasta el 2001.
Si para pagar la deuda de los privados en el 2001 se confiscaron los ahorros de la gente ¿No tendríamos que tener acciones en esas empresas? ¿O Será que la deuda la pagamos todos pero las ganancias van solo para ellos? ¿Por qué solo se habla de corrupción en la política y no en las empresas?
Mientras hay algunos que están hartos de la dictadura, hay muchos que estamos hartos de la hipocresía de los medios de comunicación.
La dictadura y sus cómplices civiles van a tener con el pueblo argentino una deuda interna que nunca se va a olvidar, aunque a muchos no les guste.

¡JUICIO Y CASTIGO A LOS COMPLICES CIVILES DE LA DICTADURA!


FUENTES

Cerruti, Gabriela: el pibe, Planeta, Buenos Aires, 2010, Pág. 71 -80.


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